Hace sólo unos días que tuve la oportunidad de ver en el cine la nueva película de los estudios Pixar: Up. Bajo este conciso y sugestivo título se esconde una tierna historia con la que los creadores de Toy Story se superan una vez más.
Y es que con Up las películas infantiles recuperan el valor sentimental y educativo que quizá habían perdido con el “boom” del cine en 3D, generador por otra parte de producciones divertidas pero ciertamente vacías de significado.
Los nuevos tiempos requieren nuevas historias que ayuden a nuestros niños a crecer en un mundo cada vez más hostil. Atrás quedaron los valores machistas y tal vez un poco “ñoños” transmitidos por la casa Disney. Así, en esta nueva entrega de la saga Pixar los protagonistas son Carl, un anciano vendedor de globos incapaz de llevar a cabo el sueño de su vida, y Russell, un niño de ocho años ignorado por sus padres. Ambos forman parte de dos sectores discriminados en la sociedad actual por ser considerados como una carga en un mundo cada vez más dominado por la tecnología y el consumismo. Una sociedad que, paradójicamente, ha olvidado la importancia de la comunicación real entre personas en la llamada “era de las comunicaciones”. Juntos tratarán de cumplir el sueño de Carl y su esposa: viajar a las “Cataratas Paraíso” en América del Sur.
Os animo a todos a ver esta comedia que nos recuerda que nunca es demasiado tarde para realizar nuestros sueños y que devuelve su auténtico valor a las relaciones personales en detrimento de lo material.
Up: una aventura de altura, desde luego que sí.
Y es que con Up las películas infantiles recuperan el valor sentimental y educativo que quizá habían perdido con el “boom” del cine en 3D, generador por otra parte de producciones divertidas pero ciertamente vacías de significado.
Los nuevos tiempos requieren nuevas historias que ayuden a nuestros niños a crecer en un mundo cada vez más hostil. Atrás quedaron los valores machistas y tal vez un poco “ñoños” transmitidos por la casa Disney. Así, en esta nueva entrega de la saga Pixar los protagonistas son Carl, un anciano vendedor de globos incapaz de llevar a cabo el sueño de su vida, y Russell, un niño de ocho años ignorado por sus padres. Ambos forman parte de dos sectores discriminados en la sociedad actual por ser considerados como una carga en un mundo cada vez más dominado por la tecnología y el consumismo. Una sociedad que, paradójicamente, ha olvidado la importancia de la comunicación real entre personas en la llamada “era de las comunicaciones”. Juntos tratarán de cumplir el sueño de Carl y su esposa: viajar a las “Cataratas Paraíso” en América del Sur.
Os animo a todos a ver esta comedia que nos recuerda que nunca es demasiado tarde para realizar nuestros sueños y que devuelve su auténtico valor a las relaciones personales en detrimento de lo material.
Up: una aventura de altura, desde luego que sí.


