
Las personas entran y salen de nuestras vidas. Unas, nos abandonan sin dejar rastro, sin que sintamos su ausencia, rozando el repugnante límite de la indiferencia. Otras, sin embargo, han sido tan importantes para nosotros que llegamos a sentirnos incompletos sin ellas y entonces nos preguntamos qué fue lo que hicimos mal, por qué ya no podemos disfrutar de su compañía.
A veces me aterra sentir la rotación de la Tierra, y ver que cada latido suyo me separa un poco más de las personas que quiero.
...¿Cuántos amigos más me quedan por perder?...
BsssssSSSssss.



