Ese camino nunca es fácil. Durante el trayecto encontraremos obstáculos y baches, en los que algunos se quedarán estancados. Otros continuarán, en ocasiones tentados de abandonar el arduo viaje por aquellos que encuentran a los lados del camino y les ofrecen un poco de agua para calmar su sed. Pero esa sed sólo acabará cuando lleguen a su destino y puedan hallar paz.
Tal vez ese destino, una vez conseguido, no sea lo que esperábamos, pero al menos habremos luchado por llegar hasta él, sin rendirnos jamás ante las adversidades. Nos habremos demostrado a nosotros mismos que somos capaces, y lo que es más importante, se habrá reafirmado en nosotros la más íntima naturaleza humana. La que nos convierte en lo que somos: un puñado de combatientes soñadores.
Éste parece ser el cotillón al que más gente va a ir por el momento, pero que yo sepa son más peques que nosotros. Lo mejor que tiene en mi opinión es que es una sala de discoteca chulísima y bastante espaciosa, y al menos en su época Friends la música era genial. Además si compras las entradas en Noviembre te ahorras cinco euros. Las entradas se ponen en venta el lunes o el martes.
Como todos los años el Paraíso también organiza su propio cotillón. Tiene buenas referencias, pues es el sitio al que más va la gente y normalmente se agotan las entradas enseguida. Además, gracias a un contactillo podemos reservar las entradas cuando queramos, pero repito, no debemos tardar o volarán. 


