sábado, 18 de abril de 2009

Nick Vujicic


Hola a todos!

Hoy quería mostraros algo muy especial: el testimonio de Nick Vujicic.

Quizá algunos hayáis oído hablar de él. Nick nació sin extremidades (tan sólo cuenta con un pequeño "pie") sin que los médicos supiesen dar una respuesta a su anomalía. Lo que en un primer momento supuso una desgracia terrible que marcó su vida para siempre, ha llegado a convertirse en el lema de la actitud profundamente vitalista que Nick trata de hacer llegar a todo el mundo mediante diversas conferencias desde la plataforma "Life without limbs", que él mismo preside. Ejerce de orador motivacional tanto para asociaciones cristianas como para aquellas que simplemente desean extender su mensaje de autosuperación y optimismo.
Sabéis que no es frecuente en mí proponeros videos, pero realmente creo que este fragmento de poco más de 2 minutos y medio es una experiencia estimulante que os hará replantearos muchas cosas.

Sin más, os dejo con el video. Estoy segura de que os llegará al corazón.

viernes, 3 de abril de 2009


Hacía mucho tiempo que nada ni nadie me proporcionaba la inspiración suficiente como para intentar plasmar un sentimiento en un puñado de palabras con sentido. En realidad, el mes de Marzo ha sido bastante absorbente: los respectivos viajes a Madrid y Córdoba-Sevilla, la escapada a Alarcos, obligaciones estudiantiles varias, y así un largo etcétera.
Ayer, 1 de Abril, supuso el inicio de un contador que finalizará el 5 de Junio con el examen de Prehistoria. Hasta entonces me he propuesto trabajar a tiempo total con el fin de lograr los ambiciosos objetivos marcados. Después de seis meses de continuo esfuerzo no me perdonaría desaprovechar la oportunidad de rematar el primer año de carrera de la mejor manera sólo por un ataque de pereza.
Hoy realmente ha sido un día duro y agotador. La idea de pasar todo el día estudiando, mientras a sólo unos metros media Ciudad Real despide la semana con una buena fiesta, no es en absoluto tentadora. La perspectiva de dos meses aguantando este ritmo lo es aún menos. Por ello, no conviene perder de vista aquello que nos ha llevado hasta las aulas universitarias. En los momentos en que desechamos la ilusión, cuando decidimos cambiar el saber por el tedio, incluso esas veces que nos preguntamos si de verdad estamos en el lugar adecuado, es necesario recordar que la elección que en su día hicimos no fue en absoluto algo casual: una importantísima parte de nuestra propia alma está implicada en este proyecto de futuro. Lo que somos no podría entenderse fuera de este contexto que nos esclaviza y apasiona al mismo tiempo. Intentemos por tanto dar lo mejor de nosotros mismos para que nadie pueda decir que nos fuimos sin dejar huella.

Gracias Karina.